El régimen fiscal especial para impatriados, conocido popularmente como Ley Beckham, es una herramienta muy interesante para quienes se trasladan a España por motivos laborales. Este régimen permite que, durante seis años, solo tributes en España por las rentas obtenidas dentro del territorio nacional, aplicando un tipo fijo reducido.
Para poder acogerse es necesario cumplir ciertos requisitos, como no haber sido residente fiscal en España durante los 5 años anteriores, trasladarse por un contrato de trabajo o asumir el cargo de administrador en una empresa con ciertas condiciones.
Entre sus principales ventajas se encuentran:
- Tributar únicamente por rentas de fuente española.
- Tipo fijo más bajo que la escala progresiva habitual.
- Posibilidad de optimizar ingresos si gran parte provienen del extranjero.
Sin embargo, no siempre conviene acogerse. En algunos casos, si tienes rentas extranjeras bajas o puedes aplicar deducciones por doble imposición, la Ley Beckham puede no ser la opción más ventajosa.
Errores frecuentes incluyen solicitarla fuera de plazo, no cumplir todos los requisitos o no planificar el impacto al finalizar el régimen. Por eso es fundamental analizar tu caso antes de tomar la decisión.
